

Vino de finca
Un tinto nacido del diálogo entre ocho uvas distintas.
Profundo, elegante y sereno, Las Ocho transforma la diversidad de la finca en una expresión precisa, envolvente y memorable.
Antes de ser vino
Las Ocho nace de una forma de mirar la finca: no como un lugar uniforme, sino como un conjunto de matices.
Cada variedad expresa una parte distinta del terreno, de la luz y del tiempo. Algunas aportan estructura. Otras, fruta. Otras, profundidad, frescura o tensión. En conjunto, construyen un vino que no busca imponerse, sino encontrar equilibrio.
En Chozas Carrascal, la tierra no se interpreta desde la prisa. Se escucha, se trabaja y se acompaña hasta que cada cosecha revela su carácter.
La finca no habla con una sola voz.
Las Ocho nace de escucharlas todas.


En Las Ocho, cada variedad se vinifica por separado para preservar su identidad antes del encuentro final.
La fermentación se realiza a temperatura controlada, con una maceración adaptada a cada uva. Durante el proceso, el vino se trabaja con precisión: remontados, turbopigeage, deléstage y una separación cuidada entre vino flor y prensa.
Para este vino se utiliza únicamente vino flor. Una parte descansa en barricas de roble francés y otra permanece en depósito, hasta que llega el momento del coupage final.

Solo entonces las ocho variedades dejan de ser piezas independientes y se convierten en una sola expresión.
Experiencias en bodega
La verdadera complejidad no está en acumular matices, sino en hacer que convivan.
Descubrir parcelas

La cata
Las Ocho es la expresión más pura de nuestro viñedo. Un vino que nace de suelos calizos, de viñas viejas y del paso sereno del tiempo. Cada sorbo revela el carácter de nuestra tierra y la pasión que la hace única.
Servir entre 14º y 16º para que su estructura se abra con elegancia y sus matices balsámicos, tostados y frutales aparezcan sin perder frescura.
Su carácter carnoso y equilibrado lo convierte en un vino versátil para la mesa contemporánea. Acompaña con naturalidad platos de textura untuosa, legumbres, condimentos, especias y carnes.
No es un vino para pasar deprisa.
Es un vino para quedarse.


